Mahoma fundó el islam en Arabia en el siglo VII. El islam es una religión y una ley que regula la vida de los musulmanes.
Según los dogmas del Islam, escritos en el Corán, hay un solo Dios, sus ministros son los ángeles, y predicaron su religión los profetas, entre otros, Abraham, Moisés, Jesús y, el más importante, Mahoma.
Los cinco pilares del islam son la fe en Alá y Mahoma, rezar cinco veces al día y el viernes en la mezquita, practicar la limosna, el ayuno del mes de ramadán y la peregrinación a la Meca.
Los árabes expandieron la religión y crearon un poderoso imperio, desde la India hasta el Atlántico, y por todo el norte de África. Desde principios del siglo VIII se extendieron también por España.
La influencia de la cultura musulmana en España ha sido enormemente importante. Durante casi 800 años los musulmanes vivieron en la Península Ibérica. En la mitad Norte dominaron más de tres siglos y en gran parte de Andalucía, sobre todo en Granada, hasta 1492.
Más de 3000 palabras del español actual son de origen árabe. Muchas ideas y productos árabes se extendieron desde España por toda Europa (entre otros, el azúcar, el algodón, el arroz, el azafrán, la seda, el papel, el molino de viento, la pólvora...). La cultura y el arte, la ciencia y la técnica, la literatura y la filosofía florecieron también en la España musulmana.
En el siglo IX, Córdoba tenía medio millón de habitantes y España era el mayor centro cultural del mundo. Los musulmanes fueron tolerantes y durante mucho tiempo convivieron en paz con minorías cristianas y judías.
Las controversias ideológicas y las guerras entre cristianos y musulmanes fueron muy violentas desde el siglo XIII y en 1492 los Reyes Católicos expulsaron de la Península a los últimos musulmanes y también los últimos judíos.
Desde entonces hasta hace muy poco, la España oficial sólo ha permitido una religión, el catolicismo. Musulmanes y judíos han sido perseguidos y castigados.